Orfeo Hannam: Retrospectiva especial de Tony Leung ‘Amoríos’ de Tang Wei, sin límites, sobre Color, Caos ②

Seguro que nadie habría creído que Tang Wei era una debutante solo por lo que desprende en <…>Color, Caos<…>. El peso de aquellos años convulsos de la ocupación japonesa y la sombra de un deseo que se tambalea quedan comprimidos únicamente en la expresión y los gestos de Tang Wei. A lo largo de toda la película mantiene un rostro que no se mueve; aguanta en silencio la realidad que le toca en suerte. Tang Wei, un año mayor que Zhang Ziyi —que ya había dado el salto a estrella mundial—, trabajó como modelo desde sus años de adolescencia, fue acumulando clases de interpretación de manera constante en el Instituto de Teatro Central de Pekín y, en 2004, incluso participó en el certamen Miss Universo celebrado en Pekín. Después, tras aparecer en algunos telefilmes y series, obtuvo, en la cadena China CCTV, el premio a la mejor actriz que se concede allí con <…>Anfitriona de mi corazón<…> (2006), que en Corea se presentó con el título de <…>los dos policías de Tang Wei<…>. Ese éxito le dio el trampolín para poder participar en <…>Color, Caos<…>.

La audición de <…>Color, Caos<…> fue una oportunidad que no podía dejarse pasar. Mientras se movía entre Pekín y Hong Kong, se presentó a cinco audiciones en total. Entonces, ya sin pensar demasiado, se fue a vivir unos días a la casa familiar de su ciudad natal, en Hangzhou, y recibió una llamada. “Con mi padre estábamos subiendo una montaña y me dijeron que volviera rápido a Hong Kong. Yo pensé que sería por la sexta audición y fui a Hong Kong con la idea de ‘ya he pasado por cinco, ¿cómo no voy a poder con una más?’. Pero, a medida que hacían que siguiera sus indicaciones durante bastante tiempo, empecé a pensar que quizá aquello ni siquiera era una audición. El director Ang Lee me pidió, con calma, que me colocara delante de la cámara. Me hizo muchísima ilusión”. Así es como Tang Wei se convirtió en Wang Qiaozhi. Si se compara con la obra original, Tony Leung es demasiado distinto de la versión original, y Tang Wei, aunque sea similar, también se parece demasiado: era el tipo de trabajo de adaptación al que uno llega con la expectativa puesta.

Pero, aun con la confianza en el director Ang Lee y el honor de conocer a todo un veterano como Tony Leung, no podía sino dar miedo que tuviera que meterse enseguida en un personaje que exige asumir escenas sexuales explícitas. Y es que tanto él como Wang Qiaozhi son personas capaces de mostrar con el cuerpo aquello que no se puede expresar con palabras. Wang Qiaozhi acepta el encargo de tentar al hombre, pensando que así podría conquistar el corazón de su admirado Guang Yimin. Pero en ese proceso se enamora de él. En un mundo que carece de padres y está lleno de carencias frente a una sociedad caótica, aunque lo físico llegara primero, su calidez hace que se prenda con facilidad. Las tres escenas sexuales se rodaron durante un total de 11 días; antes del rodaje principal, en la parte inicial ya terminaron con todo. Que Wang Qiaozhi las cerrara antes de hundirse de lleno en su personaje era, precisamente, la intención del director Ang Lee: representar que ella tendría que cumplir una misión sin estar bien preparada y con la mente en medio del caos.

En ese contexto, Tang Wei, que había analizado a su manera el personaje de Wang Qiaozhi, deseaba llorar en la primera escena sexual. Lo veía necesario por la pena que le producía tener que desempeñar un encargo que no quería. Pero no le salieron las lágrimas y compartió un tiempo de consulta con el veterano Tony Leung. Entonces él le dijo: “En <…>Color, Caos<…>, la Wang Qiaozhi del personaje y la Tang Wei de la realidad, al final de cuentas, son la misma persona”, con lo que trató de calmarla. Como ambos están, al fin y al cabo, en una situación muy parecida —como si fueran debutantes—, si Wang Qiaozhi no lloraba, Tang Wei tampoco tendría que llorar; y si Tang Wei no lloraba, Wang Qiaozhi tampoco lloraría. Le transmitió que no debía preocuparse para nada. Y es que, al tratarse de un asunto en el que como actriz no se puede sentenciar qué está bien o qué está mal, no hacía falta decepcionarse en absoluto por el hecho de que el resultado, como se había buscado, no hiciera que cayeran las lágrimas.

Justo después de <…>Color, Caos<…>, la que se vio prácticamente apartada de la actividad por las sanciones del Gobierno chino fue Tang Wei, pero, una vez que obtuvo la ciudadanía de Hong Kong, pudo volver a continuar su vida como actriz en la película estrenada en Hong Kong <…>Crossing Hennessy<…> (2010). Con el paso de los años, se sabe que, gracias a aquel vínculo, Tang Wei le recomendó a su marido, el director Kim Tae-yong, su película <…>Wonderland<…> (2024). Por aquel entonces, Pyo Ki-jeong había participado en un papel como tía del personaje con quien Tang Wei compartía plano: Chang Hsiao-yu. En especial, Chang Hsiao-yu no solo ayudó mucho a Tang Wei durante su vida en Hong Kong: además, le encantaba la canción “Tema de Wang Qiaozhi” entre las del OST de <…>Color, Caos<…> para la música de Alexandre Desplat. Así que, del mismo modo que Sara Brightman añadió letra a “El tema del oboe de Gabriel” de un OST de <…>Misión<…> (1986), con música de Ennio Morricone, para cantar el tema “Nella Fantasia”, Chang Hsiao-yu también añadió letra a “Tema de Wang Qiaozhi” y cantó el tema “Yinmo” (淹沒). En aquella época, también se hizo muy famoso que Sara Brightman enviara durante tres años, cada dos meses, una carta para convencerlo de que, con ella, pudiera dejar de poner trabas y permitiera que Ennio Morricone cantara con letra “El tema del oboe de Gabriel”. Al principio, Morricone rechazaba con firmeza aquello de “¡No puedo poner letra a mis canciones!”, pero al final no pudo sino ceder a su insistencia y buena disposición.

Desde luego, Chang Hsiao-yu pudo crear la canción sin ese proceso; y, por lo que se cuenta, la letra de “Yinmo”, que significa “hundirse en el agua”, sería aproximadamente la siguiente. “Se despliega un telón de lluvia en la noche oscura, una brasa de luz dentro de una habitación totalmente bloqueada, y las gotas de lluvia frente a la ventana se escapan por todas partes. El diario del fondo del corazón se ha mezclado con la respiración un par de veces, pero no puedo evitar que el eco vacío que resuena, al chocar contra las paredes que bloquean el antes y el después de los recuerdos, se acumule en mis oídos. Entra en mí el pasado una y otra vez, como si se arrastrara. Sabía ya que era una catástrofe, pero pensé que podría salvarme, que podría respirar… y resulta que no. Quizá fuera la voluntad del cielo. (Fragmento) El recuerdo se cuela una y otra vez, y como todo cambia de forma incontestable, deseo poder existir más que el amor que albergaba antes. Por favor, no deambules. Si vas a venir, entonces ven: será solo una catástrofe más. Tan profundo como el mar, tan profundo como el mar, tan profundo como el mar… tan profundo como el mar, tan profundo como el mar, tan profundo como el mar…”

Después de haber dejado atrás la joyería, como si lo hubieran despedido de aquel lugar, lo que expresa como letra es el corazón vacío de Wang Qiaozhi, que simplemente siguió caminando sin rumbo. En la película suena una canción sin letras, pero Chang Hsiao-yu describe ese estado de ánimo con la palabra “Yinmo”, que hunde el sentimiento en el agua. Además, también se expresa la razón por la que Wang Qiaozhi se enamora de él como “la catástrofe” y como “la voluntad del cielo”. Asimismo, la letra “si vas a venir, ven” expresa con una precisión asombrosa el corazón y la intención de Zhang Ailing. Y será, además, el corazón inmutable de Zhang Ailing, que suele decir: “Cuando una persona se enamora, creo que es más verdadera que cuando hace una guerra o una revolución”. Y es que el relato corto <…>Color, Caos<…>, cuyo periodo de esplendor ya había pasado, se escribió por primera vez antes de la jubilación que Zhang Ailing inició en 1972 en Los Ángeles y hasta su fallecimiento en 1995, de manera solitaria y triste. Es decir, fue una obra que puede considerarse el modelo de “él” en <…>Color, Caos<…>: es la obra que escribió recordando aquel pasado, ya con bastante tiempo transcurrido desde que se casó en secreto en 1944 con Wu Lanqing, un funcionario proclive a los japoneses y marido de una familia, y se divorció en 1947. En ese sentido, considero que en esta obra quedó plasmada una mente firme que no se arrepiente de aquella decisión: “mi forma de pensar no ha cambiado, ni entonces ni ahora”. En cualquier caso, por ser un papel protagonista de Tang Wei, probé a poner “Yinmo” sobre la última escena junto al mar de la película <…>Decision to Leave<…> (2023). La letra “tan profundo como el mar” y la melodía encajaban bastante bien con la escena. Y todavía fui más lejos: hasta me dio por pensar que Zhang Ailing habría disfrutado mucho si hubiera visto <…>Decision to Leave<…> mientras aún vivía.

Orfeo Hannam arrancará el 26 de abril con el pase de <…>Edición especial de In the Mood for Love<…>, y continuará el 23 de mayo con <…>Happy Together<…> y el 13 de junio con <…>Chungking Express<…>; la retrospectiva especial de Tony Leung, con motivo de la publicación del volumen dedicado a él, cerrará el 1 de agosto con el pase de <…>Color, Caos<…>.

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