〈Hope〉 y la creencia paranoica en Corea según Na Hong-jin (I)

〈Hope〉 póster
〈Hope〉 póster

Desde su tráiler, 〈Hope〉 prometía un choque frontal entre humanos y extraterrestres. Sin embargo, el director Na Hong-jin hace que el extraterrestre aparezca apenas pasada la marca de los 50 minutos de metraje. Y eso no significa que en los primeros 50 minutos construya la figura del extraterrestre: tampoco explica el trasfondo del lugar ambiguo donde convergen elementos heterogéneos, el puerto de Hopo (Hopo-hang), ni los antecedentes de los personajes. Na Hong-jin minimiza al máximo las explicaciones orientadas a facilitar la comprensión y prefiere narrar, desde el punto de vista dramático, el proceso por el que algo que parte de un simple rumor se amplifica hasta volverse incontrolable. El espectador sigue ese proceso desde la perspectiva del protagonista Beom-seok (Hwang Jung-min). Pero Beom-seok no percibe los hechos con claridad y llega incluso a confundir repetidamente la ubicación del extraterrestre. ¿Por qué prioriza Na Hong-jin esta persecución del extraterrestre desde la perspectiva limitada de Beom-seok por encima de otras lecturas narrativas? ¿Y por qué Beom-seok se equivoca una y otra vez sobre la posición del extraterrestre? La clave está en el tema de la creencia y la confusión que Na Hong-jin repite en sus dos películas, de 〈Gokseong〉 a 〈Hope〉.

〈Gokseong〉
Una escena de la película 'Hope' [suministrada por Plus M Entertainment]
〈Gokseong〉 (izquierda), 〈Hope〉

Empecemos por el punto de partida de ambas películas. Tanto 〈Gokseong〉 como 〈Hope〉 arrancan con un rumor. En 〈Gokseong〉, tras producirse una muerte en el pueblo, Jong-gu (Kwak Do-won) oye de un compañero policía el rumor sobre un forastero japonés (Jun Kunimura). Al principio Jong-gu no se cree el rumor, pero poco a poco va relacionando los hechos que suceden en el pueblo con esa historia y comienza a sospechar de su presencia. En 〈Hope〉, Beom-seok recibe un aviso por el hallazgo del cadáver de una vaca, muerta por causas desconocidas, y acude al lugar. Allí escucha a un compañero cazador de Seong-gi (Jo In-sung) hablar del rumor de que un tigre habría pasado por Siberia y descendido hasta el pueblo. En ambas películas el rumor apunta a una presencia externa, un «otro» que viene de fuera de la comunidad cerrada. Además, el rumor sitúa a ese otro como causa de una muerte aparentemente inexplicable. Jong-gu acepta esos rumores sin crítica, mientras que Beom-seok, aunque inicialmente duda, acaba por asumirlos. Así, la creencia y la sospecha que nacen de rumores superficiales y conjeturas sin base se consolidan hasta convertirse en convicción y, finalmente, conducir al desastre. No obstante, el proceso de verificación de la veracidad avanza de forma algo distinta en cada película.

〈Gokseong〉
〈Gokseong〉

〈Gokseong〉 plantea la pregunta “¿en qué debemos creer?”. Jong-gu intenta discernir si el forastero es un espíritu que quiere hacer daño a su hija o un inocente. En la amplificación de la sospecha de Jong-gu, Il-gwang (Hwang Jung-min) y Mu-myeong (Chun Woo-hee) le ofrecen informaciones contrapuestas. Al final de la película Il-gwang apunta a Mu-myeong, no al forastero, como causa de todos los sucesos, mientras que Mu-myeong sostiene lo contrario y deja a Jong-gu desorientado. La creencia de Jong-gu está en juego respecto a la vida de su familia. Finalmente, al creer las palabras de Il-gwang y regresar a su casa, Jong-gu presencia una tragedia. Ese desenlace puede leerse como la confirmación de que el forastero era en realidad un espíritu (desde la perspectiva del subdiácono católico Yang Yi-sam — Kim Do-yoon en la película—, un demonio). Sin embargo, los espectadores que siguieron la acción desde la perspectiva de Jong-gu tienen dificultades para aceptar ese final sin reservas. Al igual que Jong-gu, han ido reuniendo información y manteniendo hipótesis contrapuestas a lo largo del visionado. De hecho, puede sostenerse la hipótesis de que el final de 〈Gokseong〉 es la materialización de la creencia precipitada de Jong-gu y de la gente del lugar ante lo desconocido. En 〈Gokseong〉, el rumor opera como un método erróneo de comprensión del otro desconocido. El rumor que oyó Jong-gu se convierte efectivamente en un hecho dentro de la película; ese proceso muestra cómo una creencia apresurada sobre el otro llega a realizarse. No es un hecho objetivo, sino una convicción subjetiva la que acaba dominando nuestra realidad. El forastero le dice así al subdiácono católico Yang Yi-sam, que ha venido a verificar su identidad: “Por mucho que diga con mi propia boca quién soy, no cambiarás de opinión. Has venido a confirmar tu sospecha de que soy el demonio”. A continuación, Na Hong-jin presenta la apariencia del forastero manifestado como demonio y, con esa imagen, afirma que tendemos a creer aquello que queremos creer, y así a realizar nuestra propia fe al margen de la realidad. En 〈Gokseong〉 el otro se representa como una presencia sobrenatural; en 〈Hope〉, como un ser extraterrestre de alcance cósmico. Con ello, Na Hong-jin critica la actitud fragmentaria y apresurada de definir y sentenciar al otro.

〈Hope〉
〈Hope〉

Con la conciencia del tema que plantea 〈Gokseong〉, volvamos al inicio de 〈Hope〉. Beom-seok, en la escena del animal muerto por causas desconocidas, escucha a un compañero cazador de Seong-gi hablar. Al principio no se cree de entrada el rumor y plantea una duda razonable: ¿puede un tigre llegar hasta allí “evitando minas y alambradas”? Pero Seong-gi y sus compañeros arguyen que, si lo dice Haesul, un vecino, todo es cierto, y lo dejan desconcertado. Beom-seok se pregunta por qué todos en el pueblo conocen el rumor y él no, pero enseguida lo acepta y comienza la persecución del tigre. En cuanto Beom-seok empieza a rastrear, se suceden las llamadas sobre una presencia desconocida y el puerto de Hopo (Hopo-hang) se convierte en un caos. Así pues, también en 〈Hope〉 la creencia errónea se impone por delante de la clarificación del hecho inexplicable. Por ello, puede decirse que la primera parte de 〈Hope〉 describe el proceso por el que una persona corriente, sin prejuicios arraigados, adopta una creencia equivocada y se encamina hacia el desastre. Beom-seok, cuya creencia sesgada aún no ha arraigado profundamente, es el único que confunde la localización del extraterrestre, a diferencia de otros personajes. Ese error de Beom-seok equivale a deambular en la imposibilidad de dar con la verdad. En la búsqueda del extraterrestre, lo que ve, oye y percibe Beom-seok es una avalancha de datos e indicios que aparecen en la investigación de la verdad. El ritmo acelerado de los sucesos en la película no deja a Beom-seok espacio para juzgar racionalmente esa información. Esto evoca la realidad actual de sobrecarga informativa. Na Hong-jin parece sostener que, en la actual sobrecarga informativa, es aún más difícil hallar la verdad.

▶ 〈Hope〉: este artículo continúa en una segunda parte.

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