La península coreana ha esquivado el 'domo de calor', pero las salas viven una auténtica tormenta en taquilla. El 29 de julio se estrenó 〈Spider-Man: Brand New Day〉 y el 5 de agosto se estrenó 〈Odisea〉; ambos han superado respectivamente los 7.000.000 y los 6.000.000 de espectadores, vertiendo en las salas un calor propio del verano. Pero incluso el mayor éxito acaba saturando, y muchos espectadores pueden empezar a buscar propuestas distintas. Tras tres semanas dominadas por el ‘hombre araña’ y el ‘hombre del regreso’, habrá quien busque un soplo de aire fresco. Para ese público, los periodistas de Cineplay han seleccionado tres títulos actualmente en cartelera o a punto de estrenarse. No son blockbusters; sí son filmes capaces de dejar una huella profunda y merecen atención.

Seong Chan-eol _ Una inmersión en plena línea de fuego 〈Warfare〉 (estreno 19 de agosto)
Quizá 〈Civil War: Era de la División〉 activó algo en Alex Garland, que ahora regresa con una película plenamente militar. Su siguiente película, 〈Warfare〉, narra la historia de un pelotón de Navy SEALs de la Armada que queda aislado por un ataque sorpresa inmediatamente después de la batalla de Ramadi, en Irak, en 2006; incluso contó con la participación del ex Navy SEAL Ray Mendoza, que estuvo en el lugar en aquel momento, como co-director. En la industria cinematográfica, la guerra suele representarse como un enfrentamiento de gran desgaste, pero 〈Warfare〉 permite atisbar cómo se despliega la guerra moderna a escala de pelotón en combates locales. Los largos periodos de espera operativa, en los que no queda más que mantener la tensión durante todo el día, y la preparación para situaciones de emergencia que estallan de forma imprevista, dejan al espectador sin aliento. Entre el reparto hay bastantes rostros conocidos; en cuanto se cubren del polvo del frente, los actores encarnan por completo a esos soldados y comunican íntegramente su dolor y confusión psicológica. Al situarse en el marco de una operación de pelotón, el espectáculo cinematográfico resulta modesto para la etiqueta de “película bélica”. Sin embargo, no retrata la hazaña heroica de unas fuerzas especiales invencibles, sino que ofrece la oportunidad de experimentar de forma vicaria el tiempo que viven los soldados en el abrasador Oriente Medio; por eso conviene verla en una sala con sonido potente para sentir verdaderamente que uno está en el centro del frente.

Kim Ji-yeon _ K-Mad Max, K-Odisea 〈Gyeongju Gihaeng〉 (estreno 26 de agosto)
En un verano tradicionalmente marcado por los estrenos de tentpoles, por alguna razón las novedades del cine de género coreano habían estado discretas, salvo 〈Hope〉. Ahora, con los blockbusters de Hollywood como 〈Odisea〉 y 〈Spider-Man: Brand New Day〉 dominando las salas este verano, surge una película de género armada con el humor y la sensibilidad más coreanos.
Por supuesto puede plantearse la duda de si corresponde encuadrar 〈Gyeongju Gihaeng〉 dentro del molde del “cine de género”, pero la película incorpora con contundencia elementos del thriller, el crimen y la acción. La imagen de una familia corriente que parte en busca de venganza recoge la estirpe del cine vengativo coreano, pero al mismo tiempo invierte la fórmula: se centra más en el proceso y en la psicología que en la mera consumación del ajuste de cuentas.
No es casual que la directora Kim Mi-jo confesara soñar con hacer algo como 〈Mad Max〉: vista la película, esa afirmación deja de sonar a simple broma. Tanto su primer largometraje, 〈Seagull〉 (2020), como su primer film comercial, 〈Gyeongju Gihaeng〉, avanzan a toda velocidad en coche. El primero lo hace en un utilitario, el segundo en una furgoneta destrozada, pero ambos devienen en travesías motorizadas. Quizá 〈Gyeongju Gihaeng〉 sea, en cierto modo, una ‘odisea’: la madre y la hija que han sufrido una pérdida emprenden el camino hacia la venganza y, al mismo tiempo, van deshaciendo y sanando sus propios nudos emocionales; en ese sentido puede recordar a 〈Odisea〉.

Joo Seong-chul _ ¿La mejor película familiar del año? 〈¿Qué debería haber hecho?〉 (estreno 29 de julio)
Hay una película pequeña pero valiosa que, tras apenas un mes de estreno y con la mirada puesta en los 80.000 espectadores, provoca una profunda empatía. El extraño título 〈¿Qué debería haber hecho?〉 adquiere sentido solo al finalizar el metraje. Y entonces se entiende que el sujeto implícito de esa frase, el “yo”, se expande hasta convertirse en un “nosotros”. A la hermana mayor, cariñosa y prometedora, le aparecen síntomas de esquizofrenia, y los padres, en lugar de llevarla al hospital para recibir tratamiento, colocan un candado en la puerta de la vivienda. Dentro de esa casa cerrada, el hermano de la mujer —el director Fujino Tomoaki— toma la cámara y se adentra en ese silencio. El tiempo que la cámara permaneció en la casa capturando esa vida cerrada dura nada menos que 25 años. El director, que no pudo permanecer indiferente ante una hermana aislada y que a la vez es hijo de esos mismos padres, empezó a grabar, atrapado en un dilema irresoluble: no con ánimo de denunciar ni de exponer, sino, en primer lugar, para dejar constancia. Jamás habría imaginado que la imagen de su hermana en la treintena o cuarentena sería registrada en cámara y que acabaría convirtiéndose en una obra compartida con otros. Más aterradores que la esquizofrenia eran los prejuicios arraigados. ¿Quién está realmente enfermo: la hermana o los padres? Fujino Tomoaki plantea preguntas incómodas a unos progenitores que van envejeciendo junto a su hija. Es también una pregunta dirigida a una sociedad llena de ignorancia y prejuicios. ‘¿Qué habría hecho yo?’ Es la primera película del año que hace que el paso fuera de la sala pese tanto.





댓글 (0)
댓글 작성
댓글을 작성하려면 로그인이 필요합니다.
로그인하기